Hoy toca un tema complicado dentro de las relaciones sentimentales. Le vamos a dedicar nuestro artículo de hoy, a las infidelidades. Al ver esa palabra a cada cuál le puede haber venido a la mente una definición. Todas son válidas y cada pareja ha de sentarse a tener la conversación de qué están dispuestos a consentir dentro de la relación y que no. Está relacionado con la capacidad que tenemos las personas para ponernos y poner límites.

Por regla general, entendemos que se produce una infidelidad cuando uno de los miembros de la pareja tiene relaciones sexuales fuera de la misma, y el otro no está de acuerdo con ello. Digo no está de acuerdo, porque en la actualidad, existen parejas que para ellos, el hecho de su pareja tenga sexo fuera de la misma no es un problema. Su concepto de infidelidad es otra cosa, está más relacionado con los sentimientos que con el sexo. Esto lo dejamos para otro día

Cada pareja tiene que establecer esos límites externos a la misma que son el marco de protección de lo que ocurre dentro. Infidelidades hay muchas y de muchos tipos: puntuales, secuenciales, vidas paralelas, prostitución, virtuales. Sí las virtuales, también se consideran infidelidades.

Soy consciente que hay una parte de la población que pensará que si no hay relación carnal, no es infidelidad. Pero tener sexo de manera virtual, se contempla como infidelidad. Puesto que el otro entiende que es ajeno a la pareja, a esos límites que antes señalaba.

No hay una sola forma de afrontar una infidelidad. Por cada persona, existe una manera. Pueden provocar rupturas, extrañas venganzas o pretender devolverle la misma forma, incluso, alguna pareja ha podido salir fortalecida de este tipo de situaciones. Aunque son los menos, las hay. Es necesario la ayuda de un terapeuta de pareja para tomar conciencia de qué estaba pasando antes de que se produjera la infidelidad. Algunas se han dado cuenta de que ya no estaban cuidando su relación, y si bien es cierto, el responsable de la infidelidad es quien la perpetra, el deterioro anterior de la relación de ambos, al 50% cada uno. Esto es duro porque cuesta trabajo revisar qué pasaba antes, pero es necesario hacerlo para poder solucionar y afrontar una situación de este tipo.

Por la parte de quien ha ejecutado la infidelidad es mejor reconocerlo en cuanto pasa, o si te pilla, asumir la responsabilidad. Esta actitud no es la más común, la gran mayoría tiene tendencia a mentir, a decir que no es cierto, que la otra parte está loca….A parte de perjudicar mucho en la posibilidad de reconciliación, es una falta de respeto para la persona a la que dices amar. Además de engañarle también le insultas. Mejor cambia de estrategia. Asume que te han pillado y a partir de ahí vemos que hacemos.

Lo más importante cuando comienza una relación y en el transcurso de la misma es dejar claro qué es y qué no una infidelidad para cada miembro de la pareja. La comunicación es la base fundamental donde se sustenta una relación de amor.

-Ruth Fernández-