Así como lo estás leyendo en el título del artículo “la vida patas arriba” cuando menos te lo esperas.

 

Sin avisar, sin mensajes de anticipación llega un día que te cruzas con alguien y te pone la vida patas arriba.

 

Ahí vas tú con tu vida tan organizada y centrada. Te gusta tu vida porque la has construido tú y estás tan tranquilo/a. Has decidido tomarte un descanso de buscar pareja o de conocer gente nueva y estas orgullosa/o de la decisión tomada.

 

Solo que la vida tiene otros planes para ti. Te levantas y te das cuenta que se te ha cruzado alguien que te saca de tu zona de confort. Podrías no seguir el juego de esa persona, pero te lanzas de cabeza a vivir la aventura que se te presenta

 

La pregunta sería ¿quién se cruza en la vida de quién? Ambos. Nadie se cruza en nuestro camino por casualidad. Algo habrá que aprender de ese cruce. Un aprendizaje para ambos. ¿Cuál? La respuesta está en el día a día.

 

Van pasando los días y hay intercambio de palabras, de vivencias y el cruce de caminos se hace cada vez más interesante. Y sin saber muy bien cómo, ahí estás metido/a en la aventura.

 

Cuando menos lo esperas, cuánto más tranquilo/a estabas…zas…va la vida y te cruza con alguien.

 

Disfruta del aprendizaje.

 

Deja que la vida se ponga patas arriba. Sin miedo. Con todos los sentidos puestos al servicio de ese cruce.

 

-Ruth Fernández-