Hace miles de años, antes de la era Cristiana, Hermes Trimegisto enseñó a sus alumnos siete principios básicos que condicionaban la realidad que cada uno vivía. De hecho, estos mismos principios siguen rigiendo nuestras vidas a día de hoy. El problema es que ni en las escuelas, ni en las universidades nos enseñan nada de la sabiduría hermética de Hermes. Por eso hemos decidido empezar a compartir con todos vosotros dicha sabiduría. Para ayudaros a comprender el por qué de lo que sucede en vuestras vidas y desde ahí tengáis el poder de ser los directores de las mismas.

 

El primero de estos principios es el Principio de Mentalismo. Éste afirma que “Todo es mente”. Todo en el universo tiene un origen mental. Todo antes de manifestarse en la realidad estuvo en la mente de su creador.

 

Esto, en un principio, cuando lo vemos desde la idea de un Creador Universal, el cual obtiene diferentes nombres en función de la religión que se profese, todo lo vemos lógico y ni nos planteamos la posibilidad de refutarlo. Lo damos como cierto al instante. Pero la sabiduría hermética va mucho más allá. No sólo el Creador, es el artífice de todo lo que acontece, nosotros mismos también somos responsables de lo que sucede en nuestra realidad. Cada uno de nosotros generamos todo lo que acontece a nuestro alrededor. El problema es que no somos conscientes de ello y cuando no nos gusta la realidad que vemos, lo primero que hacemos es culpar a los demás (pareja, padres, compañeros de trabajo…). Pero en verdad, los únicos responsables de todo ello somos nosotros mismos.

 

Ya te estoy escuchando refunfuñar poniendo en duda lo que acabas de leer. Pero en verdad es así.

 

¿A que cuando lo que sucede en tu vida es algo que te gusta sí que te haces responsable de ello y dices que tú has sido el creador o la creadora? ¿Verdad que sí? Pues lo mismo pasa con lo que nos desagrada. El problema es que no sabemos cómo lo hemos creado. No somos conscientes de qué es lo que hemos hecho para que aquello que nos desagrada esté en nuestra vida. ¿Quieres saber el origen de todo? Sigue leyendo.

 

Nuestros pensamientos y nuestras creencias son los creadores de nuestra realidad. Veamos cómo.

 

Pongamos por caso una persona que tiene una baja autoestima y cree que no vale para nada. A lo mejor es una persona súper válida. Pero como ella no cree en sí misma la gente que está a su alrededor hará lo mismo. Su jefe puede hacerle trabajar hasta altas horas menospreciando su trabajo. Su pareja puede hacerle sentir que no hace nada a derechas en la casa ni en la relación entre ambos. Y así podríamos tener un largo infinito de circunstancias en las que los de fuera (jefe, pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo…) le hacen tener ese sentimiento de no valía. Pero realmente, el origen está dentro de sí mismo, en su creencia de “no valgo para nada”.

 

Y al contrario pasa lo mismo. cuando se encuentra con alguien que sí valora lo que ha hecho, esta persona con baja autoestima, lo primero que hace es menospreciar e infravalorar lo que ha hecho. Le hace ver al otro que no ha sido nada, que es una minucia, que cualquiera lo hubiera podido hacer incluso, mejor que él o ella.

 

¿Qué pasa? Que esta persona habitualmente, lo que hace es quejarse del exterior y de lo mal que le tratan los demás. Pero de lo que no es consciente es de que el origen está dentro de sí mism@ y en su creencia de que no vale para nada.

 

Esto que vemos de forma tan clara y sencilla en este caso, realmente sucede exactamente igual en el resto de situaciones que vivimos en nuestro día a día. Por eso te invito a que la próxima vez que te encuentres experimentando una situación que te desagrade, te pares a analizar qué pensamientos o creencias tuyas son los que han generado dicha situación porque, ¿sabes una cosa? Cuando cambias el origen dentro de ti, la realidad exterior cambia. Pruébalo y ya me contarás.

 

Si quieres profundizar más en este tema te invito a que pinches en los siguientes links:

www.cariciasybesos.com/comprendiendo-la-realidad-i/

www.cariciasybesos.com/comprendiendo-la-realidad-ii/